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sábado, 5 de abril de 2014

ADICTO A LOS AMORES ESTOICOS

El cielo nublado cubre mis noches, mientras te busco para restablecerme de la temprana frustración. Esa que marcó con hierro candente el final de la inocencia...
Era casi al clausurar la primaria, cuando me dijiste: “eres muy niño para mí”, y los muchachos que lo escucharon rieron toda la tarde. Sin querer instauraste en mí ese mismo desamor que me haría poeta (aún en el iluso mundo de la fantasía). La rabia y el llanto me dijeron esa noche que la belleza tiene el precio del dolor. No alcancé a comprender esa crueldad para conmigo, pero ahora lo tengo claro. Era tu mártir misión enseñarme que el camino hacia la dicha no está poblado de rosas. Incluso alcanzo a visualizarte triste por haberme lastimado arteramente, sin comprender que ese fue también tu inexorable destino...
Y así, adicto a la belleza y a los amores estoicos, mi pluma fue aprendiendo el arte de escribir a las diosas que llegan para hacerse amar y luego marcharse…
Y ahora estoy repitiendo la historia. Reactualizando el tiempo contigo, luciérnaga de la penumbra de mi nostalgia. Volviendo a adorarte a ti, amor estoico. Resistiendo el dolor de tu beldad. Condenado o bendecido a perseguir esa ternura incandescente. Aquella que lastima un poco, pero crece inmensurablemente en las tardes de ocaso o en las noches de estrellas juguetonas… 
Pero sé que no vendrás, pues tus cálidas caricias exigen duras renuncias y dolorosas pérdidas. No es acaso que las almas se entienden al margen de nuestras voluntades. ¿Por qué, como dice la gente, no es suficiente con amar?
 

lunes, 26 de septiembre de 2011

OBJETIVO. NO AMARTE

Esta noche comenzaré la inhumana misión de ya no amarte. Sin alcohol, sin drogas, sin anti depresivos. Será el desafío más grandioso, pues logrado esto, pocas cosas tendrán el adjetivo "imposible". 
Debo dejar de amarte para ya no sufrir inútilmente, pues mis ideales colisionan con tus sentencias en las que el prejuicio anidó una noche de mis existenciales vacaciones.
Lo dictamino, aunque en ello se me vaya parte de la vida. Le prohíbo al corazón seguir amándote. Llegarán jornadas donde el desamor de nuevo traté de aniquilarme, pero es mejor eso a la indignidad del rechazo. No te odio, sólo quiero soslayarte como un poema extraviado, cuya lectura inspiró sueños con desolados despertares.
Quiero no amarte para  buscar otros amores que abracen mi alma, la que tú dejaste ir esta noche junto a mi desesperanza. Y también porque tú me enseñaste a desconfiar de los puntos intermedios, tibios o  indefinidos.
Pienso ahora con cabeza fría (señal de que es posible ya no amarte) que escribir contra el sentido natural del corazón es poco liviano, por aquello de que los amores imposibles son las más expertas musas. Pero. Has pasado de ser un amor imposible a uno acabado, olvidado y sobre todo aniquilado. 
Siento pena por mi, pues muchas palabras enmudecerán en este tranvía donde cada noche viajamos no más de dos pasajeros. Pero también siento pena por ti, pues aquella ternura de la cual eras soberana reina, pasará a propiedad de alguna tierna mirada que alcanzo a ver en camino.
Qué más dá, especialista en adioses, en lágrimas perladas por el fracaso. Una despedida será un capítulo más de este libro de mi vida, donde estoy arrancando las páginas de tu historia, linda, pero agotadora como una carrera hacia un seco pozo.
Los puntos suspensivos estaban aquí "..."     
Una semana de vacaciones al corazón le harán un inestimable bien. El punto final está acá "."  

lunes, 21 de junio de 2010

LA HISTORIA DE ESTRELLITA

Cada semana suelo escribir sobre temas negativos, pues en una sociedad donde campea la corrupción, callar es hacerse cómplice de tanto ladrón de saco y corbata. Sin embargo hoy haremos un alto para contarles la historia de Estrellita, la sufrida niña de ayer y entusiasta profesional de hoy. Vivía feliz, plena de candor e inocencia dentro de una familia numerosa. Entre los muchos primos que frecuentaban la casa de su abuela, había uno con las desviaciones propias de quien, la falta de orientación y del buen ejemplo, fue reemplazada por la pornografía y los amigos maliciosos. Aprovechando una oportunidad de la despreocupada confianza que la familia le había prodigado, dio rienda suelta a sus primarios instintos. Estrellita conoció ese aciago día que la maldad más terrible se agazapa muchas veces dentro del propio hogar. Pues sabe que ahí cuenta con dos silencios a su favor. El temor de la víctima, y la complicidad de la familia que prefiere mantener la “reputación” pública, a costa de inmolar el dolor de una doncella. Los primeros meses fueron terribles para Estrellita. Su inocencia violentamente arrebatada la había sumido en el terror y el desconcierto. Pero nuestra valiente jovencita no se amilanó, y más bien tuvo claro que no permitiría que un desalmado trunque sus deseos de superación. Se preparó mucho e ingresó a la universidad donde se convirtió en una esforzada y responsable estudiante. Nadie habría imaginado que detrás de esa transparente sonrisa, moraba muy bien ocultada la secuela del evento que desgarró la alegría de su niñez. Un buen día, animada por una buena amiga, se decidió acudir a una psicóloga para tratar de arrancarse esa espina que de vez en cuando la atormentaba. Sesiones enteras de tratamiento rindieron su fruto y Estrellita logró irse liberando de los terribles sentimientos de rabia, dolor y culpa. Hoy es una ejemplar profesional y una de sus preocupaciones es cuidar a sus primas y sobrinas adolescentes para que no vivan su dolorosa experiencia. Esta historia no es tanto para las niñas o jóvenes vulnerables como lo fue Estrellita, quienes no suelen frecuentar lecturas como ésta. Es sobre todo para sus padres. Las estadísticas indican que el mayor número de violaciones son ejecutadas por miembros de la propia familia, quienes se cobijan en el temor de sus víctimas y en el silencio cómplice de los llamados a denunciar. Es lamentable que tantos de estos criminales queden impunes. Sin embargo es clave e indispensable la cautela y la orientación de padres y docentes, considerando que el mayor peligro se encuentra en el propio entorno familiar. Por mi parte, además de suscitar una necesaria reflexión, quiero tributar mi rendido homenaje a la niña llamada Estrellita que logró superar tan amargos momentos.

sábado, 17 de abril de 2010

IN MEMORIAN DANIEL VARGAS

Este fin de semana, que pensaba sería el inicio del final de ya no publicar en internet, tu injusta (como casi todas) muerte me saca de mis cuarteles de invierno, pues bien vale la pena escribir algo como un pequeño homenaje a tu partida. Te acuerdas loquito Daniel aquella vez que “revolcamos” a un teacher de la facultad para luego vacilarnos. Sin embargo eras tan noble que luego le pediste disculpas, a pesar de que traté de evitarlo. Así eras tú loquito, derecho como pocos, y pensar que en un tiempo nos disputábamos la misma “jerma”, que al final, por indecisos, se fue con otro. Y qué decir de esa táctica para conquistarlas que consistía en invitarles dulce de camote que tú mismo preparabas. ¡Ese Daniel!, como describías tus fallidos intentos como lo más natural del mundo, a pesar de que algunas no te “atracaban”. Siempre en cada lugar encuentras una “cojuda” que no aprecia la calidad de la gente. Luego están dando lástima con un “huevón” que las trata como sus esclavas, pero es otro tema. Si loquito, a ti te “llegaba altamente” que no te hagan caso, pues ya tenías tu flaca bien escondidita en el Bajo Piura. Eras tan confiado que una vez hiciste que la llame sólo para conocerla. Pero con los patas no se chocaba, esa era la consigna. Cuando te volví a encontrar después de mucho tiempo, ya te habías casado con la chiquilla del teléfono, como no podía ser de otro modo, y tenías un hijito. Me dijiste que la próxima vez que nos encontráramos, de todas maneras nos tomaríamos unas “chelas”, pero no hubo próxima vez. Aunque me dejaste tu número de celular, nunca te llamé y hasta lo perdí. Siempre he sido un ingrato de “miércoles”. Por eso aquí estoy un 16 de abril del 2010 escribiendo estas líneas para ti. Para que veas que los buenos patas nunca se olvidan. Si existe otra vida, allá nos tomaremos las “chelas” que nos adeudamos. Recordaremos los viejos tiempos y reiremos de las tantas ocurrencias… Por eso aparta una mesa donde podamos conversar largo y tendido. ¡Nos vemos loquito!

martes, 19 de enero de 2010

LAS CHICAS DEL MERCADO

Me gusta ir al mercado para mirar a las chicas que trabajan atendiendo en los puestos. Con su atuendo breve o ajustado se esfuerzan por atraer a los potenciales compradores. Basta que mires sus productos para que, con una sonrisa, te digan: “Ven amiguito, sin ningún compromiso”. Si te detienes, puedes conversar brevemente con ellas y sacarles su número de celular, porque eso sí, no pueden tener un sol en el bolsillo, pero nunca les faltará el   indispensable móvil. Casi todas provienen de las barriadas y ganan un sueldo de explotación. Están ahí hasta conseguir algo mejor. Por ello no es novedad que cada semana encuentres algunas nuevas, y extrañes a otras ya  ausentes. Su exuberancia  y su sonrisa son sus mejores cartas de presentación para acceder a un trabajo mejor. Aquí no cuentan los grados académicos, ni el currículum vitae. En ellas se observa una forma de ascenso sólo estético y sensual. Las no agraciadas están excluidas desde el comienzo. Únicamente las bonitas son contratadas. Algunas terminan cómodamente casadas y suben de estatus. Otras - las más bellas y vulnerables - dejarán su juventud en algún burdel con careta de bar. Claro que una buena parte de ellas (las emprendedoras) ahorran para estudiar, o hacerse de su propio puesto de mercadería. Qué duda cabe, el sistema convierte a estas chiquillas en objetos de adorno, en anzuelos para atraer clientes. Expresan la cosificación de la mujer en función a su belleza física. Sin embargo es inevitable embelesarse con su fresca juventud. Quizá el milenario cazador de las cavernas que habita en nosotros intenta despertarse, pero toda esa pulsión es sublimada para aflorar en relatos como éste. Por ello, seguiré acudiendo al mercado...

martes, 22 de diciembre de 2009

CONVERSACIÓN EN LA NAVIDAD (DEL 2030)


Es navidad del 2030 joven Dylan Axel y quizá ya no esté contigo, y si lo estoy, la vejez habrá hecho estragos en mi organismo, pero no en mi mente (espero). Sin embargo, mi tiempo ya pasó y disfruté de él. Hoy es tu tiempo hijo mío. Ahora tú eres el presente y el futuro. A mí me queda el consuelo de vivir en tus afectos y en tus acciones. Regresaré en la historia para contarte como comenzó a cambiar la humanidad, y como evitamos la destrucción del planeta. Regocijémonos que no fue demasiado tarde, recordando que lo único tarde es el mañana. Hace muchos años en una ciudad llamada Copenhague hubo una gran cita. Los gobernantes de países ricos, y pobres se reunieron para salvar a la tierra. Por primera vez todos se miraron como iguales. Escucharon los informes científicos y tomaron las más sabías decisiones. Por ejemplo, las naciones desarrolladas se comprometieron a cambiar todos los vehículos e industrias a combustibles no contaminantes, Los países pobres por su parte acordaron cuidar su flora y su fauna. Las grandes corporaciones y los magnates pusieron todo su dinero para financiar los acuerdos No obstante, más significativo que los propios acuerdos, fue que éstos comenzaran a implementarse inmediatamente. Se impidió que los lobbies y las burocracias de todo el mundo trabaran las decisiones. Fueron los propios gobernantes quienes se pusieron a trabajar. La población sorprendida observaba en la televisión como presidentes, ministros y altos funcionarios vigilaban fábricas y ensambladoras de automóviles para que se cumplan las metas en los plazos fijados. En países como el nuestro las autoridades supervisaban los masivos trabajos de reforestación. Se crearon miles de reservas naturales para proteger las especies en extinción. Sólo quedaron las explotaciones mineras no contaminantes, las otras fueron clausuradas. Las donaciones provenientes de las grandes reservas de cereales y lácteos de los países ricos, y el apoyo tecnológico a la producción de los países pobres permitía que los escolares de Inicial y Primaria recibieran sus desayunos y sus almuerzos. Y fue así como todo cambio Dylan Axel. Ahora vayamos a caminar. Miremos a la gente, las luces de navidad y a los niños jugar. Recordemos nuestras infancias y purifiquemos el corazón (yo más que tú). No olvidemos que celebramos el nacimiento del Salvador. Aquel que en su segunda venida no murió crucificado como en la primera, aunque de nuevo vino a salvar a la humanidad de su egoísmo y de su auto destrucción. Volvió para abrir nuestros corazones, y lo hizo aquella vez en Copenhague, aunque pocos lo notaron. Por ello esta navidad es más esperanzadora que nunca y esta noche se lo agradeceremos en la misa de Gallo. ¡Viva la vida hijo mío!

martes, 18 de agosto de 2009

EL PODER COMO AFRODISIACO

Quien dijo que la inteligencia es el mejor afrodisiaco (léase atracción sexual) se quedó muy corto. En la fría realidad es el PODER lo determinante. El artista, el acaudalado, el deportista exitoso, el que ocupa un alto cargo, y también el hombre de letras famoso, despiertan atracción. Las mujeres bellas se sienten atraídas hacía ellos, siempre y cuando ejerzan algún tipo de PODER o influencia sobre la gente, ya sea porque son admirados, amados, temidos u odiados. Desde Alejandro Magno hasta Barack Obama, siempre el PODER ha sido el gran afrodisiaco. Por ello en televisión, a estos personajes los vemos acompañados de chicas muy lindas y sexis. Disfrutan de ellas, aunque no todas se enamoren de ellos, pero eso es otro tema Generalmente la chica intelectual, la de anteojos, la que no hace deporte y más bien es frágil y vulnerable, no ejerce atracción sobre los briosos y vitales hombres de éxito, aunque en la práctica son las más fieles y entregadas amantes. La razón es simple. La chica voluptuosa asume que con su rostro o con sus caderas basta para obtener un buen partido. No se preocupa de cultivar otras exquisiteces. En cambio la “nerd” y también el “nerd”, perfeccionan otras habilidades que les otorguen, no sólo atracción, sino sobre todo encanto. Ojalá existieran muchas mujeres bellas e inteligentes, pero son pocas y están casadas y una gran mayoría separadas. ¿Por qué? Pues sucede que la combinación de la belleza y la inteligencia desarrolla el sentido estético y éste a su vez, la sensibilidad, la ternura y la delicadez. Se divorcian porque terminan experimentando el vacío y la depresión, pues los hombres, producto de una cultura machista, sólo piensan que basta con el sexo, los regalos y los lujos para hacerlas felices. Las chicas bellas superficiales no experimentan esto, pues para ellas la felicidad es el confort, la elegancia y todo lo que compra el dinero. Sin embargo todo este rollo es vano, pues en las mujeres, seguiremos prefiriendo la belleza a la inteligencia, porque al final, antes que nuestras neuronas, son nuestras hormonas las que nos gobiernan y… las mujeres lo saben.

miércoles, 29 de julio de 2009

PRIMEROS AMORES QUE HIEREN


Se Se llamaba Martha y el niño que aún sobrevive de mí la busca. Como sí el tiempo se hubiese detenido, ella está ahí, en la carpeta de enfrente. La contemplo fijamente mientras mira su cuaderno. Ha llegado no sé de qué colegio o ciudad y es la atracción de todo el salón.
Tenía labios carnosos, (nunca había visto a Julia Roberts) y hoy entiendo lo que es  una boca nacida para besar. Todas las tardes iba a jugar partido cerca de la casa de su hermana (ella era huérfana) y hasta que no la veía no estaba tranquilo. Era esa etapa en que las imágenes nos hacen felices. No sabemos de sexo, y las mujeres se nos sugieren ángeles a quienes hay que adorar. A los 12 años se es pequeño para el mero placer.  Sólo besar a una chica era nuestro más grande anhelo. Por ello me lastima no haber tenido el valor para declararle mi amor.
Era la fiesta de promoción de primaria cuando perdí mi oportunidad de oro. Aunque no tuve el valor de sacarla a bailar (maldita timidez), a través de un amigo me mandó a decir que me esperaba al final de la fiesta. No entendí el lugar preciso (o ese fue el pretexto de mi falta de valor). El hecho es que aún me hiere el alma verla salir de una calle oscura donde había estado aguardando. Lloré de rabia toda la noche y ni siquiera tuve la ocasión de explicarle las cosas. Dos días después me vine a Piura definitivamente a estudiar la secundaria y nunca volví a verla.
Y dicen que no es fuerte el primer amor. Ya lo ven. Las imágenes son nítidas a pesar del tiempo. El corazón recuerda con mayor claridad que la mente. Hasta el timbre de su voz, mitad niña mitad mujer, hoy perdura en mi. No es la infancia la que añoramos con nostalgia, sino algo que se quedó sin resolver. Para mí tuvo forma de mujer. Mis primeros sueños y mis primeras lágrimas fueron para ella. Inmortalizada en sus 12 años. No hay fotos, ni correo electrónico. Tampoco lo he necesitado, pues ella es inmortal en mi corazón. No ha cambiado y espera mi regreso. Mi cuerpo envejeció, pero mi alma joven la busca para amarla...

martes, 2 de junio de 2009

TAXI DRIVER Y LAS TRABAJADORAS SEXUALES

Empiezo a escribir cuando comienza un nuevo día. Bueno, comienza es un decir, pues los fantasmas de la oscuridad tienen para rato (sino pregúntele a mi perro “Manchas” que ladra incesantemente arriba). El tema me ronda la cabeza desde hace horas. Primero recordé un cuento de Máximo Gorki donde una de ellas salva la vida de un pobre infeliz. Luego pensé en Julia Roberts “amparada” por un millonario Richard Gere en “Mujer Bonita”, pero deseché esta película por insubstancial y hasta cursi. Sin embargo, al mismo estilo de la “ley de la atracción” (piensa lo que deseas y se realizará), del libro “El Secreto”, de Rhonda Byrne, me encuentro en el cable con “Taxi Driver”, el film de culto de Martín Scorsese. La trama es más real, vigente, humana y perturbadora que cualquier otra sobre el tema. Robert De Niro rescata a una adolescente Jodie Foster del oscuro mundo de la prostitución. Ya quisiera protagonizar yo una historia parecida, pues al final, el gran redimido del sin sentido Kafkniano, es el propio taxista. Moralistamente podría afirmar que las mujeres no deben prostituirse, mucho más si son menores de edad. De hecho, este oficio es degradante e insufrible – sólo imagina que lo ejerce tu hija para comprobarlo-. Sin embargo es más lógico y justo invocar a los hombres a no pagar por sexo. Pero eso sería anhelar que no existan crímenes, robos, mentiras, y toda forma de delito, lo cual sería vivir en una sociedad paradisiaca. Siendo un trabajo que alguien debe realizar (así como limpiar letrinas), es torpe perseguirlas y maltratarlas. Insisto, no lo hacen porque les guste. A quien debe combatirse es a los proxenetas que las explotan. Como cualquier otro oficio, los municipios, deben velar por sus derechos y reglamentar su ejercicio (hablo de la prostitución de adultos) en zonas adecuadas. A semejanza del justiciero taxista del film, sería noble sacarlas de ese mundo, pero de poco valdría, pues llegarán otras mientras exista demanda. Las hay hasta en los países más cultos y desarrollados. Por ello no debemos mirarlas hipócrita y pretensiosamente, pensando ser los “honestos”. Ellas son personas con la inherente dignidad de todo ser humano. Como lo había previsto me dio la madrugada y los gorjeos de mi pequeño Dylan Axel me enternecen el corazón. Antes de abrazarlo, imagino un sórdido lugar donde uno de estos ángeles se gana la vida prodigando placer a algún parroquiano, tan promiscuo como desesperanzado. Estas líneas son un tributo para estas incomprendidas mujeres.

sábado, 30 de mayo de 2009

"Sweet child of mine" o "Dulce Chiquilla mía" por: GUNS AND ROSES

"Ella tiene una sonrisa que me hace recordarlas memorias de mi niñez cuando todo era tan fresco como el brillo del cielo azul ahora y despues cuando vea su rostro me llevará a ese lugar especial y si miro demasiado tiempo probablemente me deprima y llore
Dulce chiquilla mia Dulce amor mío Ella tiene ojos de los cielos más azules Como si pensaran en la lluvia Odio mirar en esos ojos Y ver una mirada de dolor Su cabello me recuerda un lugar cálido y seguro Donde como un niño me escondería
Y rezo por el trueno Y la lluvia para tranquilamente pasar Dulce chiquilla mia Dulce amor mío ¿A donde vamos?¿A donde vamos ahora? ¿A donde vamos? Dulce chiquilla mía..."

jueves, 21 de mayo de 2009

MUJERES BELLAS Y MARIO BENEDETTI

Son las tres de la mañana y el insomnio es invencible. Miro una historia interesante en la TV. Relata el último día de libertad de un traficante. Sin embargo lo que atrapa mi atención es la belleza de su novia. Se llama Naturelle y hace honor a su nombre. Joven, espontánea, esbelta, dulce y sensual. Lo tiene todo para ser codiciada. Sin embargo pienso que se trata de un producto artístico – decir comercial implica hipocresía –, un anzuelo sutil para el deleite de los hombres. Estas cosas las conocía muy bien Mario Benedetti, quien partió esta semana a la inmortalidad. Su devoción por las bellas mujeres era desbordante, pero su sensibilidad social exigía amores que se conmuevan ante la opresión y la pobreza. Unos pequeños versos lo ponen de manifiesto: "tu boca que es mía y tuya / tu boca no se equivoca / te quiero porque tu boca / sabe gritar rebeldía. O este otro más contundente aún: tus manos son mi caricia / mis acordes cotidianos / te quiero porque tu mano / trabaja por la justicia. Artista comprometido y de una estoica consecuencia moral, sufrió los ataques de los matones que asaltaron el poder en su patria Uruguay. Partió al exilio en 1973 y vivió en Cuba hasta 1985. Observó en el lugar de los hechos los avances de la revolución y fortaleció su militancia socialista. De vuelta a su país terminó por convertirse en referente ético y artístico, y sobre todo se ganó el cariño y el respeto de sus compatriotas. "La tregua" es sin duda su más celebrado trabajo. Escrita en formato de diario personal, relata la redención afectiva de dos empleados públicos sumidos en la gris cotidianeidad de una vida existencialmente pobre. Lejos de contarnos irreales y ridículas historias de hadas o príncipes, los personajes de Benedetti son reales, pues se enamoran en oficinas burocráticas dando vida a estos tediosos ambientes. Es ahí donde brota la ternura y la heroicidad. Pintadas con fina destreza hace inevitable la identificación esperanzadora con los destinos de estos personajes. Lejos estuvo el maestro de vendernos artificiales historias engendradas por el marketing. Laura Avellaneda y el viudo Martín Santomé son personajes terrenales. Desprovistos de la exuberante belleza, tienen el encanto de la frágil sencillez y de la ternura. El idilio que construyen juntos está desprovisto de fastuosidades y soberbios egoísmos. En el fondo de su ser ambos saben de la inexorabilidad del tiempo y de la última oportunidad que les ofrece la vida. Así escribió (y también vivió) Mario Benedetti y sus obras son un manantial para espíritus idealistas y románticos. Imaginando una mujer como Naturelle (la bella esposa del gangster de la película) y la sensibilidad de las criaturas del maestro intento dar forma a estas palabras

miércoles, 13 de mayo de 2009

DYLAN AXEL Y LA EDUCACIÓN AFECTIVA

Los bebés son la mejor terapia para los males del alma. La frase puede traslucir exageración y egocentrismo, pero es real. Por algún designio divino, Dylan Axel lo sabe y con su risa de niño se lleva todas mis tensiones. Hoy volví atareado de un banco, cuyo nombre no diré porque me solucionaron el problema. Un cajero algo confundido detuvo un retiro urgente, pero en casa estaba mi pequeño extendiendo sus manecitas para que lo abrace y juegue con él. No obstante, en medio de tanto júbilo hay un inconveniente. Llegará un día en que Dylan Axel ya no será bebé. Emprenderá su propio vuelo y yo (más viejo) no tendré con quien jugar. Corresponderá orientarlo, lidiar con sus rebeldías (inevitables para su autonomía). Y lo más espinoso, ejercer de modelo, cuando muchas veces no puedo ni conmigo mismo. Siendo el desafío ineludible, reflexionaré sobre la trascendencia de la paternidad. Antes de avanzar, no puedo dejar de expresar mi irritable perplejidad, ante tantos niños negados o abandonados. No concibo que alguien se pierda tan enriquecedora y placentera experiencia. Porque se trata de eso. Disfrutar cada momento de aprendizaje y crecimiento mutuo. Nada se puede dejar para el mañana. Los hijos crecen tan velozmente que debemos gozar de cada minuto de su compañía, al mismo tiempo que nos preparamos y adaptamos para los cambios que se operan continuamente. El tema es mucho más complejo para glosarlo en estas líneas. Sin embargo se parte de tener la disposición y el entusiasmo para el aprendizaje conjunto. La clave es precisamente la reciprocidad. No asumir tajantemente que los padres lo sabemos todo y sólo los hijos deben aprender. Me refería en las primeras líneas a mi reeducación afectiva y al recíproco crecimiento, imposible sin la maravillosa irrupción de Dylan Axel en mi vida. Definitivamente no existen fórmulas para tener éxito en el monumental desafío de ser padre. Sin embargo, soslayar su importancia – léase, dejar el trabajo a la madre-, so pretexto de la falta de tiempo, empobrecerá nuestro desempeño en cualquier área y nos deshumanizará insanamente. Cuántas autoridades y funcionarios ineptos, corruptos e insensibles, carecerán de una educación afectiva adecuada. A través de costosos objetos materiales (fruto de sus “negocios”), tratan de compensar la falta de acompañamiento a sus hijos. Sí en el hogar han sido incapaces de desempeñar un fecundo rol, mucho menos lo lograrán en la función pública que es más amplia y compleja. Toco madera mientras ayudo a bañar a Dylan Axel, y no creo que exista en el mundo mejor forma de ser feliz.

jueves, 29 de enero de 2009

PARA LA CAJERA MÁS LINDA DEL MUNDO

Es una de mis motivaciones estéticas. Cuando voy a la farmacia aprovecho para contemplarla. Su uniforme blanco, hace perfecto juego con la delicadeza de su rostro. Una mirada suya basta para alegrar mi día, y una sonrisa me dura toda una semana (la frase es cursi, pero real). Sin embargo, su encanto no me suscita la menor pasión u obsesión (¿Sucederá lo mismo con Cindy Crawford?) Todo lo contrario, me llena del saludable sosiego, indispensable en un mundo lleno del estrés. La capacidad para solazarse en la belleza. Lograr, según Kant, que, ante la contemplación de lo hermoso, el juicio devenga en una actitud reposada, es difícil. Liberarse del humano deseo, requiere cultivar el dominio – no la represión – de los impulsos, para encauzar su energía hacia fines creativos y socialmente elevados. Hablamos de la famosa sublimación freudiana de las pulsiones, que sigue teniendo robusta vigencia. Sublimar, para nuestro ejemplo, es prescindir de la posesión del objeto anhelado, bastando sólo su admiración. Lo contrario, es decir, el ansia absoluta e inagotable hacia la belleza femenina (léase sexual), y hacia el poder (absolutismo), constituyen debilidades humanas. La primera toma fuerza en la pubertad y tiene carácter de iniciación. La segunda llega en la madurez y significa decadencia, pues expresa la frustración y el vacío existencial de quien no cultivó dimensiones más saludables como el arte, el conocimiento, el deporte, etc. Así como al adolescente el despertar sexual descontrolado le obnubila el entendimiento, la ambición desenfrenada por el poder, no sólo entorpece al adulto, sino también lo deshumaniza. La frase: 'El sexo es el poder de los jóvenes, y el poder es el sexo de los viejos', grafica a la perfección esta insensata perversión. Concluyamos. De la imposibilidad para sublimar el cavernario instinto de poder, surgen otros males como la incapacidad para aceptar las ideas del otro (intolerancia); el sentido de superioridad y el desprecio hacía la persona de rasgos diferentes, o hacía al extranjero (racismo y xenofobia); la insensibilidad y el egoísmo ante el desvalido (exclusión); el depravado afán por dominar a los seres humanos y a los bienes (tiranía y corrupción). En fin, de esa caverna ha surgido la mayor parte del lumpen político de nuestro país y de nuestra región. Ante tan desolador panorama prefiero seguir sublimando mi atracción hacía la chica de la farmacia, a través de estas palabras que intentan ser una reflexión vivencial.

GRACIA Y LOS ADIOSES

Se llamaba Gracia y su apellido era Dedios. Imagine amigo lector el aura que proyectaba tal nombre. Sin embargo, más que religiosidad, lo suyo era una combinación de ternura y rebeldía. Era menudita pero nunca pasaba inadvertida. Amaba como nadie la poesía de María Emilia Cornejo y antes de marcharse a la capital, era una entusiasta promotora de “Ruray”, un boletín que publicábamos en la universidad. Terminamos de estudiar y no volvimos a verla. Escribo en plural porque fuimos varios los que lamentamos su ausencia. Hace poco, fortuitamente, la ubiqué en Internet. Platicamos un buen rato recordando los bellos momentos en la facultad. Intentamos recuperar a los apasionados estudiantes que una vez fuimos, pero todo resultó inútil. El tiempo había hecho su trabajo. Ella tenía un niño que asistía a la primaria, yo estaba felizmente casado. En el fondo, a ambos nos preocupaban más nuestras familias y nuestros trabajos. En ese momento comprendí que uno de los grandes problemas de la mayoría, es no saber decir adiós. Gracia y yo nunca nos despedimos y por ello intentábamos eternizar el pasado. El precio, una lastimera nostalgia que sólo nos concernía a ella y a mí. Por ello, hace unas semanas volví a la universidad, recorrí todos los lugares que frecuentamos juntos y simbólicamente me despedí de mi amor (imposible). Una lágrima intentó pintar de gris ese momento, pero pronto se convirtió en paz, y, me sentí bien conmigo mismo

viernes, 16 de enero de 2009

TANGLED UP IN BLUE (ENVUELTO EN LA TRISTEZA) Bob Dylan

Yo estaba tumbado en la cama, preguntándome si ella habría cambiado, si su pelo sería rojo todavía, sus parientes decían que nuestra vida juntos iba a ser difícil, con toda seguridad a ellos nunca les gustó la ropa hecha en casa, el talonario de cheques de papá no era lo bastante grande y yo estaba a un lado de la carretera, la lluvia cayendo sobre mis zapatos, dirigiéndome a la costa este, el Señor sabe que he tenido que pagar lo mío para seguir adelante, envuelto en tristeza. Ella estaba casada cuando la conocí, iba a divorciarse enseguida, la ayudé a salir de un follón, supongo, pero empleé demasiada energía, condujimos ese coche lo más lejos que pudimos, abandonándolo en el oeste rompimos una triste noche oscura, ambos de acuerdo en que era lo mejor, ella se volvió para mirarme, cuando ya me alejaba, la oí decir por encima del hombro “volveremos a encontrarnos algún día en la avenida”, envueltos en tristeza. Tuve un empleo en los grandes bosques del norte, trabajando como cocinero, pero aquello nunca me gustó demasiado y un día el hacha cayó, así que me largué para Nueva Orleans donde me empleé algún tiempo, en un barco de pesca, en los alrededores de Delacroix, pero entretanto yo estaba solo, el pasado pegado a mis talones, vi montones de mujeres, pero ella nunca salió de mi mente, y solo crecí, envuelto en tristeza. Ella trabajaba en un local “topless”, y yo me paré allí a tomar una cerveza, sólo miré su perfil a la luz del foco y después cuando la gente se iba, yo iba a hacer lo propio, ella estaba de pie ahí detrás de mi asiento me dijo, “no sé como te llamas” yo murmuré algo en voz muy baja, ella estudió los rasgos de mi cara, debo admitir que me sentí algo incómodo cuando se agachó para atar el cordón de mi zapato, envuelto en tristeza. Ella encendió un fuego de la estufa y me pasó una pipa“, creí que nunca ibas a decir hola”, dijo ella entonces, abrió un libro de poemas y me lo pasó escrito por un poeta italiano del siglo trece, y cada una de las palabras sonaba a verdad, y brillaba como un carbón ardiente fluyendo de cada página, como si estuvieran escritas en mi alma de mí a ti, envuelto en tristeza. Viví con ellos en la calle Montague en, un sótano bajo la escalera, de noche había música en los cafés, y revolución en el aire, luego él empezó a comerciar con esclavos, y algo en su interior murió, ella tuvo que vender todo lo que tenía, y se volvió muy fría, y cuando por fin llegó a tocar fondo, me volví taciturno, la única cosa que supe hacer fue seguir adelante, como un ave que vuela, envuelta en tristeza. De modo que ahora estoy volviendo otra vez, tengo que encontrarla de algún modo, toda la gente que solíamos tratar ahora me parece una ilusión, unos son matemáticos, otras son mujeres de carpinteros, no sé cómo empezó todo esto, no sé qué están haciendo con sus vidas, pero yo, yo todavía estoy en la carretera, dirigiéndome a otro cruce, siempre hemos sentido lo mismo, sólo que lo vemos desde un punto de vista diferente, envuelto en tristeza. Publicada en los Discos: Blood on the Tracks (1975) / Real Live (1984) / Biograph (1985) / The Bootleg Series Volumes 1-3 (1991) / Bob Dylan's Greatest Hits, Vol. 3 (1994) / Live 1975 (2002)

jueves, 8 de enero de 2009

DIARIO ÍNTIMO DE UN KAMIKAZE DE HAMAS

Ayer murió el último de mis hijos destrozado por las bombas judías. Sólo tenía siete años. Hay dolor en mi corazón, pero hay más rabia ¡No me pidan que perdone! Si nunca les asesinaron a una inocente criatura y nadie castigó a los homicidas, no repudien mi derecho a hacerme justicia con mis propias manos. Aunque no es bueno, no es exclusivo de los musulmanes. Diariamente lo hacen: católicos, protestantes, evangelistas, budistas y mucho más los judíos. Dentro de unos días me haré volar en un mercado judío. Soy conciente de que Israel responderá matando a cientos de mis hermanos de la Franja de Gaza(*). Sin embargo, seamos honestos. ¿Quién evitará que cumpla su objetivo de borrarnos del mapa, masacrándonos o atacando los camiones de ayuda alimentaria hasta dejarnos morir de hambre? (**). La ONU, la UE y Barack Obama voltean la mirada. ¿Qué alternativa tengo entonces? Trato de calmarme en estas últimas horas de vida y reflexiono sobre esta cadena de odio y de muerte iniciada en 1948, con la resolución 181 de la ONU que nos arrebató parte de nuestro territorio para dárselo a Israel. Es verdad, ellos también sufrieron atrocidades en los campos de concentración nazis, pero - que me perdone Alá - ¡Maldita sea! ¿Por qué nos hacen pagar a nosotros el precio de sus heridas? Es verdad, también de nuestro lado hay extremismos y mucha violencia, pero no siempre fue así. Yasser Arafat de parte nuestra e Isaac Rabin de la de ellos erigieron el camino de la paz, pero ambos están muertos. El último de los judíos justos, víctima de los halcones que hoy gobiernan Israel, y nuestro líder, hoy traicionado por quienes han vendido la causa Palestina. Por ello tenemos algo de legitimidad, pues ganamos las elecciones del 2006, supervisadas internacionalmente. Por qué muero llevándome a civiles inocentes se preguntarán. Yo respondo. Si abandonados por el mundo, nuestro inexorable destino es la aniquilación: ¿No es mejor morir combatiendo? Como musulmán les digo: es bueno vivir por una fe, pero más grande es morir por ella. No hay honor más elevado para nosotros que morir castigando a los impíos que blasfeman de nuestro profeta Mahoma. Sansón (héroe bíblico) también derribó un templo llevándose consigo a muchos filisteos. Mi muerte no será en vano. Algún día llegará la paz y los descendientes de mi pueblo vivirán en su propio territorio, sin guerras y sin odios. (*) Entre 2001 y 2008 han muerto 23 israelíes por proyectiles palestinos, en el mismo período, por munición israelí, murieron 3,800 palestinos. (**) De los 3,500 productos básicos que entraban a la franja de Gaza, Israel sólo permitió el ingreso de 19, generando así una enorme crisis humanitaria.

lunes, 22 de diciembre de 2008

CARTA AL PEQUEÑO DYLAN AXEL

Hoy te es escribo pequeño Dylan Axel esta breve carta como un regalo de navidad. Quizá no la entiendas aún (no estoy seguro de ello), pero algún día comprenderás el propósito. Gracias por llenar de ternura mis días. Miro tus ojitos y puedo sentir la vida en su plenitud. A veces quisiera que nunca dejaras de ser niño. Los adultos nos deshumanizamos con facilidad. Llamamos madurez, formalidad, corrección, seriedad, etc. a la petrificación de nuestra espontaneidad y de nuestros sueños e ideales. Naciste unos días antes que el Mesías iluminando maravillosamente mi corazón. Contemplando tu inocencia, has logrado que vuelva a creer plenamente en Dios y eso es lindo. Te cuento que te puse Dylan, en homenaje al gran Bob Dylan a quien pronto escucharás. Axel fue el nombre que eligió tu buena y linda madre y significa “Recompensa del Cielo”. No creo que existan palabras que te definan mejor. Te cuento una anécdota. Estuve jugando mucho contigo y al día siguiente te pusiste malito. Me culparon de haberte “ojeado”, pero sólo quería que sientas mi emocionado amor. Sin embargo hay cosas difíciles que debo contarte. Los adultos somos torpes. Hemos instaurado gigantescas redes de egoísmo y corrupción y el resultado es un mundo contaminado y lleno de desigualdades y de violencia. Ahora mismo, mientras algunos multimillonarios celebran, hay niños como tú (es duro decírtelo) que mueren de hambre y de enfermedades. No odies a quienes, pudiendo dar, no lo hacen pequeño Dylan Axel, la mayoría de ellos son tremendamente infelices. Hay algunas cosas que te aconsejaré a pesar de que yo no he sido precisamente un modelo en ellas (no puedo mentirte). Sin embargo, cuando crezcas, estudia la vida de los grandes hombres y mujeres del mundo para inspirarte en ellos y ser una persona virtuosa. Prepárate y entrega lo mejor de ti para ayudar a los más necesitados. Da amor sin pedir nada a cambio y evita en todo lo posible lastimar a los demás. Cultiva la sensibilidad y practica o frecuente el arte. Es muy buena para el alma. Ahora Pequeño Dylan Axel vamos a orar (yo te enseñaré) porque es navidad y Dios está feliz.

sábado, 1 de noviembre de 2008

< AMOR PRESENTE = > AMOR PASADO


Cada día, cada hora, cada minuto, miro el celular esperando con ansia sus palabras. Aunque se trate de una remota posibilidad me aferro al fervoroso milagro. Sin embargo, el corazón que a veces es cobarde, cuando ve acercarse el adiós, busca en los recuerdos la dicha que el presente le  niega. Vuelvo a sumergirme (con otro amor) en la pasión de idílicas ternuras. Sus labios, sus cabellos, su piel, todo de ella enciende mis venas. Caminamos abrazados, inocentemente felices, por aquellas anónimas calles. Reímos como niños y pienso que, sí ese momento es el prometido cielo, sólo me está permitido un destello para anhelar merecerlo. Sin darme cuenta se esta operando un re acomodamiento afectivo. En el corazón los sentimientos funcionan en relación inversa. Cuanto menos amo a mi reciente ex amor, más extraño a mi pasado ex amor. La pasión que muere en el presente, cobra vida en el pasado. El último y fallido gran amor es idealizado y, minimizados sus defectos, brilla como la conjugación de nuestros más bellos anhelos tornándose en refugio ante el insoportable dolor y/o soledad actual. Sin embargo, esto, que con tanta claridad me dice el cerebro, es fulminado por la voluble fuerza de  ese mismo corazón, que recobrando cierto sentido de la triste realidad, me hace ver que lo único seguro es que te estoy perdiendo, y sólo me queda consolarme  escribiendo para ti...

miércoles, 29 de octubre de 2008

SOBRE "EL PRINCIPITO"

El cuento “El Principito” es, entre muchas cosas, una metáfora de la amistad. El aviador busca un amigo que lo entienda. La prueba consiste en mostrarles su dibujo (una boa tragándose a un elefante). Todos veían un sobrero (captaban lo exterior). Sólo el Principito tuvo la fantasía para mirar la boa y el elefante dentro del aparente sombrero. A pesar de ser un niño el protagonista, la historia es tremendamente humana. En una época donde el éxito económico se ha convertido en sinónimo de felicidad, hemos perdido el interés en mirar lo “invisible a los ojos, pero no al corazón”. El mundo de los afectos no ha sido una excepción. “escoger un buen partido” significa unirse a alguien físicamente atractivo y/o con alto status socio económico. Consecuencia, en la práctica, conseguir pareja se va convirtiendo en una “inversión” o en un “negocio”. Parte de esta tendencia extremadamente materialista y hedonista, la ha impuesto la televisión que manipula, a través de la publicidad, nuestros afectos. Es natural que la belleza física y la riqueza nos atraigan, pero ambas poco valen si no van acompañadas de la belleza interior que no es efímera. ¿Algún día aprenderemos, como el Principito, a mirar con el corazón?

miércoles, 22 de octubre de 2008

LA VERDAD TAMBIÉN LASTIMA

La película “Closer”, además de mostrarnos la brillante actuación de dos diosas del cine: Julia Roberts y Natalie Portman, es una historia de amores intensos. Éstos, aunque autodestructivos y dolorosos, son también descarnadamente humanos.Y es que intentar atrapar el amor en un rígido esquema moral, termina por desnaturalizarlo, pues, al igual que la persona, es un tempestad imposible de dominar y de la que sólo nos queda protegernos.El film (hay que verlo para juzgarlo en su real dimensión) propone como la verdad, llevada a su brutal extremo, se torna en una incontrolable fuerza devastadora e hiriente. Cuando Larry le pide a Anna que lo dejé, porque se ha acostado con una prostituta, ella le reprocha despechadamente habérselo dicho, pues lo siente como una humillación.Sin embargo, no sólo en los afectos, la “adicción” a la verdad llega a lastimarnos mortalmente, sino en otras esferas de ese enorme misterio llamado Vida. Es más, supeditar ésta al cumplimiento estricto de un solo valor terminará por convertirnos en seres ultrajados por el sufrimiento y el masoquista sacrificio. Algunos ejemplos nos darán luces. Quien practica la libertad hasta el extremo, terminará ahogándose en su propio egoísmo. Quien hace de la paz su reacción permanente, terminará siendo vejado (Ghandi y Luther King fueron asesinados) por los otros. Quien sólo encuentra sentido en la caridad, terminará mendigando un trozo de pan.¿Será imposible entonces vivir en función de los valores? Pues, afortunadamente no. Se trata de contrapesar y equilibrar unos con otros. Si la frontera de nuestra franqueza es la bondad, no lastimaremos a los demás con verdades triviales y prescindibles. Si el límite de la igualdad es la irrepetible singularidad, no reprimiremos toda expresión de genio artístico. En fin si el borde de nuestro amor (de pareja) es la dignidad, no lo degradaremos ofrendándolo a quien no lo merece.