domingo, 30 de enero de 2011
EXCRETANDO LA ENVIDIA
miércoles, 19 de enero de 2011
A PROPÓSITO DE CAJERAS BELLAS
Hoy se fue el sistema justo cuando estaba en la ventanilla de un banco. Quizá si hubiese formado cola para cobrar me habría dado cólera, pero como iba a pagar me dio igual. Saqué el libro que suelo llevar para no aburrirme y comencé a leer. Simultáneamente miraba a las cajeras. Todas ellas eran jóvenes, bellas y amables. No podía ser de otra forma, pues constituyen el rostro visible del banco. Ninguna llegaba a los 30 años. Es previsible que cuando lleguen a perder la lozanía juvenil sean promovidas a jefes de sección o a ejecutivas, siempre y cuando se capaciten. El hecho es que ya no serán exhibidas en vitrina como atractivo. Algunas se casarán con un jefe y asegurarán, al menos económicamente, su futuro. Las menos afortunadas simplemente serán despedidas cuando cumplan su ciclo. Me pregunto qué sucederá con las chicas no agraciadas físicamente, pero inteligentes y competentes. La mayoría trabaja en las oficinas del segundo piso. Es evidente que al banco le interesa sobre todas las cosas que le produzcan dinero. Consecuentemente las “nerds” y dinámicas, trabajarán en su oficina en la elaboración de proyectos o dirigiendo a sus agentes bancarios. El punto es que tenga poco contacto directo con los clientes.
Pero esto no sucede sólo en los bancos, sino casi en todos los oficios. Por ejemplo, los más competentes egresados de Ciencias de la Comunicación optaron por trabajar en prensa y ganan poco. En cambio las más agraciadas compañeras chaparon un puesto de relacionista pública y ganan el triple de los qu ejercen el periodismo. Es decir, la belleza es un capital muy rentable en estos tiempos de consumismo y del imperio del marketing. La pregunta es ¿Y a los varones que no somos, ni agraciados ni jóvenes, y no nos dejamos explotar por algún medio informativo? Pues, es casi seguro que sólo nos queda escribir (como yo ahora), y si te vendes al sistema, dictar clases en algún centro superior. ¡Vaya, si en el fondo el estudio es lo decisivo!!!
miércoles, 5 de enero de 2011
SOBRE ANA KARENINA Y MADAME BOBARY
Hay dos cosas que mantienen unidas una pareja cuando ya la ternura y el deseo se han marchado. Se trata de la dependencia mutua, y el temor a quedarse solo. La primera puede ser de cualquier índole, pero principalmente es familiar (léase hijos de por medio) y económica. La segunda por su parte, se alimenta de los prejuicios sociales resumidos en frases como “l@ dejaron”.
Ambas son fuertes, a tal punto de llegar a compensar una vida tejida sólo de convencionalismos y rituales. Preferimos la “seguridad” y el confort de una casa y el “estatus” de un apellido, antes que las emociones intensas que se ocultan tras las máscaras que se colocan cada mañana. Un termómetro infalible de que una pareja se ha resignado al formalismo externo es la frecuencia con que la pareja hace el amor (que no es lo mismo que tener sexo). Se puede llegar al límite en que sólo ocurren cuando ambos están algo ebrios, y por lo tanto se desatan los impulsos domados por la obsesión hacía el trabajo y/o hacía el dinero.
Es por ello que heroínas como Ana Karenina y Madame Bovary, antes que suscitar nuestro repudio por su infidelidad, se nos muestran como mártires del amor, aunque Tolstoi y Flaubert las hayan hecho pagar con la vida su valentía. Y es que ellas se atreven a realizar aquello que nosotros ansiamos hacer en nuestros arranques de romanticismo.
Consecuentemente los amores de toda la vida no son otra cosa que vínculos entre dos almas que han llegado a enajenarse o auto engañarse que son felices. Las reuniones con las amigas o las compras lujosas actúan como catalizadores de la sed de sentirnos amados o deseados.
Sin embargo, nada es seguro. Dependiendo del grado de temor a lo desconocido, puede uno de los dos conocer a otro ser tan encantador o apasionado que les dará fuerza para otorgarse la última oportunidad de vivir fuertes emociones. El precio para la mujer es mucho más doloroso que para el hombre. La estigmatización e incluso el destierro serán moneda común a partir de su infidelidad.
Lo peor sucede cuando se equivoca y el “caballero” destinado a rescatar a la princesa de su encierro, no es más que un aprovechador cuyo único objetivo era algo de sexo prohibido. En este caso, y volviendo a Tolstoi y a Flaubert, sólo la dignidad de la muerte puede limpiar la honra.
martes, 4 de enero de 2011
NAVIDAD, EL PRINCIPITO Y DYLAN AXEL
viernes, 10 de diciembre de 2010
EL TAXISTA LOCO
Hoy vino al presente una clara e intensa imagen del pasado. Serían las 7.45 pm de un domingo en la gran ciudad. Tenía ke regresar a Piura. Mi carro salía a las 8. De tanto amar, sólo me kedó tiempo para empacar y despedirme. Le pregunté a un taxista si llegaría en 10 minutos a la agencia. Fue honesto y me dijo ke era imposible. Otro en cambio me dijo ke llegaba en 9 minutos. Ya casi resignado a perder mi viaje, subí. No conté ke este taxista era un "meteoro". Tomó la Javier Prado casi volando, luego aceleró más en la vía expresa. Pasaba a los otros carros como en las persecusiones de películas. Tenía miedo y estuve a punto de decirle ke vaya despacio, pero pensé que tendría ke ir a "Fiori" para poder viajar. Cumplió su palabra el tipo. Ya el omnibus estaba cerrando la puerta cuando subí. Lo ke sigue es típico de las varias despedidas ke viví en akella época. Mensajes lastimeros. Las luces de los cerros aledaños a la gran ciudad parecían estrellitas, pero me llenaban de nostalgia. Hubo otros viajes de ida y regreso, pero esa es otra historia y el taxista loco...No lo volvía a ver...
lunes, 23 de agosto de 2010
SHANINA Y LA LUNA (Parte IV)
lunes, 2 de agosto de 2010
SHANINA Y LA LUNA (Parte III)
viernes, 30 de julio de 2010
SHANINA Y LA LUNA (Parte II)
miércoles, 28 de julio de 2010
SHANINA Y LA LUNA (Parte I)
"Nunca se lastima a quien se ama” eran las palabras que resonaban en la mente de Shanina y que no le permitían alcanzar el sosiego tan necesario en esos momentos. En efecto, tenía que pensar mucho y precisaba hacerlo con la mayor serenidad. Sintió ganas de hacer un repaso de su vida y remontarse a sus primeros años.
Cuando nació su abuelo, el bohemio de la familia, le puso “La hija de la Luna” debido a esa dulce sonrisa que según él, “iluminaba hasta las noches más tenebrosas”.
Un día (como todo el mundo), el abuelo se fue de este mundo y Shanina fue creciendo hasta convertirse en una inquieta adolescente. Sucedió una noche de verano, mientras descansaba en la terraza cuando reparó que mirar la luna le prodigaba una extraña paz que poco a poco se convertía en ensoñación. Incluso a veces llegaba a sentir una especie de trance que la arrancaba de la realidad y la llevaba a lugares y a momentos donde mirar el mar y caminar por la playa se convertían en sus instantes más dichosos.
Fue en esa época en que reparó en el abuelo y en el oculto significado de llamarla “la hija de la luna”. Sin embargo, ella no era precisamente una chica extraña a ojos de sus amigas. Asistía a fiestas, bailaba, reía, cantaba, pero cuando todo terminaba y cada uno se marchaba, ella volvía a sentir la necesidad de mirar a la compañera luminosa que danzaba en el cielo.
De no haber sido porque un admirador suyo le regaló una hermosa pintura de una noche de luna, quizá hubiese sentido la ansiedad de salir a buscarla, aún en las noches más nubladas. La contemplación incansable del cuadro compensaba su tribulación por la ausencia de la amada compañera de soledades.
Llegó un tiempo en (como todo el mundo) conoció, se enamoró y se casó con el hombre con el que esperaba compartir toda su vida. El también la amaba y la llevó al altar tal como se lo había prometido. Varios meses de felicidad hacían prever que sus sueños se harían realidad. Pero la primavera no duro mucho. Él fue cambiado a trabajar a una sede de la empresa en el extranjero.
Entre lágrimas y abrazos se despidieron, jurando comunicarse todos los días y prometiéndose fidelidad mutua. Funcionó durante unos meses, pero como saben los mayores (y el abuelo también lo sabía), la realidad no es tan perfecta como la fantasía y sucedió lo más temido Carlos, así se llamaba el esposo, comenzó a sentirse “sólo” en la distante ciudad donde fue destacado y cedió a los encantos de una chica pueblerina, quien mitigaba su “soledad”. El peligroso juego pronto tuvo sus consecuencias. No relataré las motivaciones ni las circunstancias de los hechos, pero lo real es que fruto de aquel amor vino al mundo, una pequeña criatura que inspiraba en Carlos sentimientos encontrados. Por un lado la ilusión de ver una nueva vida, sangre de su sangre, y por otro lado el remordimiento por no haber honrado su promesa de fidelidad.
Mientras tanto Shanina soñaba con él y lo llamaba cada día, anhelando que también fuera parte del cuadro de la inmensa luna, pero pronto su intuición de mujer le hizo notar algo sospechoso en la voz de Carlos y la verdad se abrió paso. El shock emocional la dejó devastada. No podía asimilarlo, ni siquiera quería pensar en ello. Intentó mil formas de convencerse de que un desliz lo comete cualquiera y que lo importante era el amor. En esos avances y retrocesos divagaba cuando encontró en internet algo que llegó a sintonizar con su romántico temperamento, y poco a poco la luna comenzó a asomarse tímidamente….
domingo, 18 de julio de 2010
APAGABA LA MÚSICA CUANDO HACÍAMOS EL AMOR
lunes, 21 de junio de 2010
LA HISTORIA DE ESTRELLITA
jueves, 20 de mayo de 2010
DESAMOR + AUSENCIA + DOLOR
Estas noches desoladas trituro la rabia de no sentirme amado. Me asusto de odiar a kienes pueden besar a un ángel (sin merecerlo). Pues descubro akella kurxi farsa de que el amor engendra más amor. Cuando nos aman el egoísmo nos deforma, y cuando amamos, nos manipulan hasta la humillación, y ambas cosas hieren Es cierto, tuve mi breve cielo de estrellas, pero su fugacidad y la triste nostalgia de sus días agiganta este nudo en mi garganta ke me impide gritar. Duele decirlo, pero no hay peor desdicha ke mirar como los otros son felices mientras uno se desangra. De ke sirve escribir estas patéticas líneas, si al final me kedo tan solo, ausente de la anhelada caricia de la diosa que inmisericordemente me deja. Sí la disyuntiva es vivir o escribir, ya me cansé de sólo soñar con esos labios redentores y sentarme cada noche a derramar mi alma ulcerada sobre una inerte pantalla. Hoy tengo la certeza ke la vida es una cuerda, donde de un lado jala el vacío, y del otro el desgarro. Se rekiere un inhumano ekilibrio para saborear un poco de felicidad. Mañana llevaré flores a la tumba de mi padre, para recuperar la paz ke hoy se llevó mi amada, junto con los besos, casi siempre negados y casi nunca ofrendados...
domingo, 25 de abril de 2010
INTERNET ADDICTION DISORDER EN LAS REDES SOCIALES
sábado, 17 de abril de 2010
IN MEMORIAN DANIEL VARGAS
sábado, 10 de abril de 2010
EL LENGUAJE DE LOS GESTOS
on uno de los lenguajes del alma y los ojos son la ventana más clara hacía sus confines. Las palabras suelen ser torpes cuando de emociones se trata. Los gestos en cambios son bastante evidentes para quien los sabe interpretar. Cuántas veces sentimos que no utilizamos la palabra adecuada para hacer entender a otro lo que sentimos. Quizá lo más sensato era decirle algo como: observa mi cara, ve lo que estoy sintiendo, y nos enredarnos en descripciones inexactas e inútiles. Los niños manejan el lenguaje gestual a la perfección. Sencillamente porque es su único medio de comunicación. Luego cuando se aprende a hablar la gestualidad pierde importancia y poco a poco se nos hace más complicado interpretarla. Sin embargo algunas veces, por ejemplo, cuando somos padres. Ahí recuperamos nuevamente esa habilidad, deleitándonos con lo que dice su carita. No obstante, la mayor parte de las veces sólo la utilizamos con ellos (con los niños). Si pusiéramos atención a los movimientos faciales, al menos de las personas importantes en nuestra vida, verbigracia a quien amamos, las entenderíamos mejor. Sabríamos con certeza cuando están lastimados aunque traten de disimularlo. También descubriríamos quien trata de engañarnos fingiendo una emoción que no siente. Es decir, mejoraría nuestra comunicación al entender lo que realmente siente el otro sin necesidad de presionarlo hasta la angustia, repitiéndole el consabido e irritante “pero dime que tienes”. Si nos detuviéramos un poco constataríamos que cuando se está enamorado la mejor forma de decirnos cosas es a través de las miradas, las sonrisas, los cambios en el tono de la piel, etc. Alguien desconoce que unos labios que se entreabren y unos ojos que se cierran (incluso) contra su voluntad, están diciendo muy claramente ¡BÉSAME! En esta situación lo más sabio que podemos responder es algo como ¡NO DIGAS NADA, EL SILENCIO HABLA POR NOSOTROS!...
sábado, 6 de febrero de 2010
BELLEZA QUE HIERE LOS OJOS
martes, 26 de enero de 2010
VINDICACIÓN DE LA MUJER FATAL
NOM BLANDES - WHAT ` S UP (1992)
lunes, 25 de enero de 2010
MARILYN
martes, 19 de enero de 2010
LAS CHICAS DEL MERCADO
Me gusta ir al mercado para mirar a las chicas que trabajan atendiendo en los puestos. Con su atuendo breve o ajustado se esfuerzan por atraer a los potenciales compradores. Basta que mires sus productos para que, con una sonrisa, te digan: “Ven amiguito, sin ningún compromiso”. Si te detienes, puedes conversar brevemente con ellas y sacarles su número de celular, porque eso sí, no pueden tener un sol en el bolsillo, pero nunca les faltará el indispensable móvil. Casi todas provienen de las barriadas y ganan un sueldo de explotación. Están ahí hasta conseguir algo mejor. Por ello no es novedad que cada semana encuentres algunas nuevas, y extrañes a otras ya ausentes. Su exuberancia y su sonrisa son sus mejores cartas de presentación para acceder a un trabajo mejor. Aquí no cuentan los grados académicos, ni el currículum vitae. En ellas se observa una forma de ascenso sólo estético y sensual. Las no agraciadas están excluidas desde el comienzo. Únicamente las bonitas son contratadas. Algunas terminan cómodamente casadas y suben de estatus. Otras - las más bellas y vulnerables - dejarán su juventud en algún burdel con careta de bar. Claro que una buena parte de ellas (las emprendedoras) ahorran para estudiar, o hacerse de su propio puesto de mercadería. Qué duda cabe, el sistema convierte a estas chiquillas en objetos de adorno, en anzuelos para atraer clientes. Expresan la cosificación de la mujer en función a su belleza física. Sin embargo es inevitable embelesarse con su fresca juventud. Quizá el milenario cazador de las cavernas que habita en nosotros intenta despertarse, pero toda esa pulsión es sublimada para aflorar en relatos como éste. Por ello, seguiré acudiendo al mercado...